Autor: Fernando Lillo.
Género: Historia antigua.
Sinopsis:
Pompeya amanece y a ella llegan los campesinos con sus productos para el mercado; el candidato a duunviro se prepara para una jornada de campaña electoral, el gladiador entrena para los juegos que tendrán lugar por la tarde y las chicas del bar de Aselina se arreglan para sus clientes… ajenos todos a la amenaza del Vesuvio que acabaría con ellos.
Un día en Pompeya narra una jornada en la vida cotidiana de los pompeyanos, desde los habitantes de las hermosas villas hasta el ladrón de vasijas del mercado.El rigor y la amenidad van de la mano en este día que nos llevará a descubrir muchas curiosidades de la vida en Pompeya y, sobre todo, que no eran tan diferentes de nosotros.
Un día en Pompeya narra una jornada en la vida cotidiana de los pompeyanos, desde los habitantes de las hermosas villas hasta el ladrón de vasijas del mercado.El rigor y la amenidad van de la mano en este día que nos llevará a descubrir muchas curiosidades de la vida en Pompeya y, sobre todo, que no eran tan diferentes de nosotros.
OPINIÓN PERSONAL:
"Pongámonos cómodos desde la seguridad de nuestros tiempos y entremos a disfrutar de un día en la vida de la antigua Pompeya sabiendo que, de momento, nosotros estamos vivos para contarlo".
Así finaliza la introducción que nos hace Fernando Lillo en su libro, invitándonos a disfrutar de un día en Pompeya, un sábado cualquiera de la primavera del año 79 d.C., unos meses antes de que se produjese la erupción del Vesubio.
Acompañaremos al agricultor Eufemo, que se levanta antes del amanecer para ir a vender con su carreta al foro de la ciudad. Durante su trayecto nos deleitará con una descripción de las villas que se va encontrando y de la necrópolis que se sitúa cerca de la entrada a la ciudad. Percibiremos el ambiente del mercado, descubriremos los múltiples productos que se venden y conoceremos a los candidatos a ediles que se pasean por allí haciendo campaña.
Entraremos en la panadería de Terencio Neón, y nos mostrará cómo molían el grano para obtener la harina, así como todo el proceso de elaboración del pan y su horneado.
Observaremos a un profesor impartiendo clases a unos niños, entraremos a las termas para darnos un baño y socializar, y descubriremos a qué se debe la pestilencia de una lavandería.
Conoceremos los bares, las casas de comidas, el lupanar, los lugares dedicados al juego... con una minuciosa descripción del interior de estos, incluyendo estancias, mosaicos, pinturas, mobiliario...
Asistiremos al espectáculo predilecto de los romanos, una lucha a muerte de gladiadores en el anfiteatro.
Finalmente el autor nos va narrando lo que podrían haber sido los últimos días de los habitantes de Pompeya y Herculano, desde el comienzo de la erupción del Vesubio hasta que todo queda sepultado bajo la lava y las rocas volcánicas.
He de decir que he disfrutado muchísimo leyendo este libro. En todo momento me sentía parte de la historia, podía disfrutar de Pompeya gracias a la descripción minuciosa de los ambientes, de los lugares, las viviendas y de las personas, sus costumbres y sus creencias... Otro aspecto positivo a resaltar, son las leyendas de los dioses del Olimpo, que el autor introduce en varios momentos.
Una lectura muy recomendada para los amantes de la historia o para aquellos que quieran conocer de una forma muy amena, cómo era la vida en Pompeya, antes de que el Vesubio la dejase enterrada.










